miércoles, 10 de abril de 2013

Castigos y recompensas en la legion romana.




Los legionarios romanos,ciudadanos romanos siempre, conservaban en tiempos de paz un alto grado de libertad ante sus oficiales.

Pero en tiempo de guerra, se encontraban sujetos a una obediencia ciega, y sometidos a terribles castigos en caso de desobediencia.

Los castigos se pueden dividir según su gravedad.Los castigos leves, como llegar tarde a la formación o llevar el uniforme sucio o en mal estado, recibían castigos humillantes, como realizar guardias suplementarias o recibir cebada en vez de trigo para su alimentación.

En ocasiones, se obligaba al reo a pasar todo el día ante la puerta del campamento, vestido solo con una túnica, sin armas y llevando solo un puñado de hierba en la mano.

El encargado de aplicar los castigos físicos era el centurión. Su emblema era un bastón de madera de vid, que le otorgaba el derecho a golpear a ciudadanos romanos.

Otros castigos leves eran de tipo económico: multas y retrasos en los pagos  al legionario, degradación y cambio de unidad, un legionario podía ser trasladado a una unidad auxiliar, con el descenso de paga y prestigio que eso suponía.

Faltas mas graves, como dormirse en una guardia o tratar de desertar, se castigaban con una paliza o fustuarium, aplicada por los propios compañeros o la prision, aunque en tiempos de guerra se aplicaba la pena de muerte.

Fustuarium

 El responsable de la detención de un legionario culpable de un delito menor era el stator, ayudado por el quaestionarius, encargado de aplicar la tortura.

La pena individual más grande era para quienes huían de campo de batalla o perdían el estandarte del águila. Los legionarios eran expulsados con deshonor y perdían todos sus emolumentos acumulados.

Si una unidad entera, una cohorte o una centuria desobedecía, también se le aplicaba colectivamente el castigo de dormir fuera del campamento, o se les alimentaba solo con cebada.

Y antes de Trajano, el peor castigo colectivo  era la decimatio, Si una unidad retrocedía sin motivo ante el enemigo, se escogía a uno de cada diez legionarios y se le mataba a palos o a pedradas, ante la vista de sus compañeros.

 Decimatio.

Por el  contrario, los oficiales podían recompensar a los buenos legionarios con ascensos y condecoraciones, lo que se conoce como dona militaría.

Se podía obtener un ascenso dentro de la misma unidad, por ejemplo, pasar de ser signifer a aquilífer, cambiar de unidad, pasar de una unidad auxiliar a una cohorte legionaria, o incluso ascender en el escalafón, pasando de simple legionario a centurión o duplicarius,que recibía el doble de la paga básica.

En ocasiones, el buen comportamiento se recompensaba con la dispensa de realizar tareas rutinarias, temporalmente o durante todo el tiempo de servicio en el ejercito, pasando a ser inmunis.No hacían guardias, no iban a por agua, no limpiaban el campamento, etc,

En ocasiones especiales, los soldados recibían del emperador recompensas en oro o plata.

Las condecoraciones podían dividirse en dos tipos, según se entregaran a simples soldados o a oficiales.

A los soldados se les entregaban como recompensa por una hazaña ( ob uirtutem ) una especie de medallas (phalerae ) collares (torques )y brazaletes (armilla ).

Las phalerae se concedían en grupos de nueve o de siete, eran discos metalicos decorados con cabezas de león, o cabezas de dioses y espiritus del inframundo,que se colocaban sobre un arnes de correas de cuero.

Phalerae.
 
Torques y armilla eran piezas de origen barbaro, con los que el ejército romano había tomado contacto durante los años de expansión romana.

Celtas, escitas y persas llevaban collares como adornos o símbolos de su rango. El origen del uso de estas piezas por los romanos se remonta a la invasión gala del 361 a.c., cuando en la batalla del rio Anio, un enorme guerrero galo se enfrento en un combate singular a un soldado romano, Tito Manlio.

                                                                      Tito Manlio.

 Tito Manlio derroto al galo, y solamente despojo al cadáver de una cadena que portaba alrededor del cuello. A partir de entonces, la familia Manlio adopto el sobrenombre de torquatus y el torque (collar) como símbolo de la familia.

                          Moneda conmemorativa de la familia Manlio Torquatus.
 
Para los primeros romanos, llevar brazaletes (armilla ) era un signo de afeminamiento, ya que los brazaletes eran portados exclusivamente por mujeres. Solo los hombres que hubieran ganado un brazalete en batalla solían llevarlos. Solo tras contactar con tribus barbaras, el uso del brazalete como elemento decorativo se extendió entre los romanos.



Como excepción, y como premio destinado a quien mostraba un valor extraordinario, se  concedían coronas. Estas coronas eran de distinto tipo, según la hazaña realizada.Coronas “muralis” para quien asaltaba un muralla en primer lugar, coronas “cívicas” para quien salvaba la vida de algún importante ciudadano romano, coronas “navalis“ por un éxito marítimo, etc.


A los oficiales no se acostumbraba a recompensarlos por una hazaña aislada, sino por su participación en una campaña (o incluso en alguna de las guerras civiles ).

Se tenía derecho a coronas, estandartes de caballería (vexillum) y hasta pura (lanzas ceremoniales), cuyo número variaba sobre todo dependiendo del cargo que ocupaba el premiado dentro de la jerarquía del ejército.

En cada tumba de cada soldado romano encontrada, se puede distinguir que condecoraciones obtuvo durante su vida militar :

Por ejemplo,tumba de Sixto Vibio Galo,encontrada en Bitinia

Se puede ver un estandarte,cinco lanzas ceremoniales ,una corona aurea y dos coronas muralis.

Tumba de Cayo Alio Omoriens,en Vindonissa.


Se pueden ver 3 coronas aureas,dos torques,2 armilla y un phalerae de 9 piezas.


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