jueves, 28 de abril de 2016

El extraordinario viaje de Alvar Núñez “Cabeza de Vaca” (8ª parte)




 Viene de aquí:


  A mediados de junio de 1528, los exhaustos y hambrientos integrantes de la expedición comenzaron  ver signos de la cercanía de su objetivo, la región de Apalachee.


 Apalachee era de hecho el mayor complejo humano de toda la península de Florida. Hasta entonces, los expedicionarios españoles habían encontrado a los nativos organizados en pequeñas pueblos dispersos en grandes extensiones de terreno.

  El tamaño  de cada pequeña comunidad lo dictaba la cantidad de alimento disponible en la zona. Aunque algunos de esos grupos humanos cultivaban maíz, en la mayoría de las aldeas sus habitantes eran básicamente recolectores y cazadores. Su dieta dependía de una amplia variedad de animales, incluyendo venados, aves marinas, pavos, cocodrilos,etc. Las comunidades mas cercanas a la costa del golfo de Méjico también disponía de rayas, tiburones, ostras y una rgan variedad de moluscos.


  Disponían así de una dieta variada y rica, pero la cantidad que podían obtener de cada alimento les obligaba a limitar el número de personas que podía disponer de él. Donde había más cantidad disponible de alimento, mas personas podían residir allí. Si había menos cantidad o escasez, familias enteras debían abandonar la comunidad y buscar nuevas zonas con recursos más abundantes.


  Apalachee funcionaba de diferente forma. La comunidad ocupaba una pequeña zona delimitada por los ríos Aucilia y Ochlockonee.A pesar de su relativa cercanía  a la costa y los dos ríos que delimitaban su área de influencia, la mayor parte de su alimentación provenía de la rica tierra de la altiplanicie de la actual cordillera de las Colinas Rojas de Tallahassee.


  En el fértil terreno de la meseta, el cultivo de maíz se convirtió en masivo. Los habitantes de la zona habían limpiado grandes campos que se extendían por decenas de Km2 y cultivaban maíz por medio del trabajo comunitario.Gracias  a las grandes cantidades de maíz así obtenido, las comunidades  humanas eran mucho mayores  que en otras zonas de Florida. La gran cantidad de excedente de maíz obtenido permitía comerciar con otras comunidades más cercanas a la costa, obteniendo gran cantidad de pescado y diferentes tipos de moluscos.


  A diferencia de otras comunidades indígenas de Florida más "igualitarias" y regidas por los ancianos de la tribu, en Apalache la pirámide social estaba claramente establecida.


  En la parte superior se situaba el jefe supremo, una figura asociada al sol, dios que daba la vida y la muerte. Tenía todos los derechos sobre la vida, la muerte y las posesiones de todos sus súbditos. Residía en Anhaica, la mayor ciudad de Apalachee, desde donde controlaba a los jefes de las localidades más pequeñas. A su vez, cada jefe de aldea era asistido por una especie de funcionarios encargados de tareas menores, que solo respondían ante el jefe supremo.

 Representacion de Anhaica,la mayor ciudad de Apalachee.


  Y en la parte mas baja de la pirámide, los agricultores, que constituían la inmensa mayoría de la población y que estaba subordinada  por completo a los deseos y los caprichos de los niveles superiores de la piramide.


  Los hombres de Narváez llegaron a  la vista de uno de los pueblos Apalachee, sin ser detectados por los nativos.Constaba de unas 40 chozas en una explanada rodeada de bosques y lagunas.


  Cabeza de Vaca y medio centenar de infantes entraron en el pueblo, en el que solo había mujeres y niños. Un par de horas después llegaron los hombres, que comenzaron a lanzar flechas sobre los españoles, causando al menos un muerto.


  Con las mujeres y niños nativos sirviendo de rehenes, un par de dias después los nativos pidieron la liberacion de sus familiares.Narvaez estuvo de acuerdo, pero a cambio exigió la entrega del jefe del poblado como rehén. Los indígenas se vieron obligados a entregarlo,pero poco tiempo despues  comenzaron a acosar a los españoles con tacticas de guerrillas, tratando de incendiar las chozas en las que se alojaban los españoles.Disparando desde lo profundo del bosque, atacaban con sus flechas a los colonos que trataban de conseguir agua, y a los caballos.


  Los expedicionarios capturaron a  varios indígenas, y por medio de signos trataron de  comunicarse con ellos. El interrogatorio no dejo buenas noticias. Los cautivos informaron que solo había un pueblo grande, pero quien alli vivi era incluso más pobre que ellos, que el resto del territorio estaba poco habitado y con los poblados muy dispersos, y para llegar  allí los colonos debían atravesar grandes y densos bosques, marismas y lagos y enormes extensiones de terreno totalmente despoblado.


  Tras varias semanas de constante lucha de guerrillas contra los indígenas y convencidos de la escasez de riqueza en los territorios de Apalachee,los españoles decidieron dejar de pensar en el oro que podían conseguir y pasaron a interesarse en salvar sus propias vidas.


  Tenían dos opciones; una, que parecía mas segura, dirigirse hacia el sur, hacia la costa, en donde tendrían posibilidades de reunirse con la flota. Pero el jefe del poblado convenció a los españoles que, si los expedicionarios marchaban hacia el oeste durante 9 días encontrarían un gran poblado llamado Autel, donde los habitantes disponían de grandes cantidades de maíz, frijoles y calabaza. Además, a decir del jefe del poblado, los habitantes de Autel eran muy amigables y sin duda prestarían toda la ayuda posible  a los españoles para continuar con su ruta.


  Narváez decidió seguir los consejos del jefe del poblado, y  la expedición se puso en marcha hacia el oeste,hacia Autel.


  Por supuesto, todo lo que había afirmado el jefe del poblado era falso. Solo queria librarse de la presencia de los extraños,y lo habia conseguido.

  Tras solo dos días de marcha,el terreno se hizo impracticable; marismas que había que vadear con el agua hasta el pecho, enorme arboles caídos que había que rodear con los caballos, constantes emboscadas de diferentes tribus indígenas,etc.Finalmente,tras dos semanas de duro viaje, los expedicionarios llegaron a Autel.


  El poblado había sido abandonado y las chozas habían sido quemadas días antes de su llegada.No había alimento de ningún tipo, y la zona estaba totalmente encenagada. A los pocos días de la llegada  a Autel, la tercera parte de los expedicionarios había enfermado de tifus. Alrededor de 40 hombres murieron en los siguientes días.


  Tras varios días de interminables discusiones con sus hombres, Narvaez decidió por fin dirigirse hacia la costa, donde al menos tendrían una posibilidad de ser rescatados por los buques de la flota. La mayoría de los hombres estaba tan debilitada por el hambre y la enfermedad que optaron por dejar sus pertenencias, armaduras y armas en Autel.


  Pero la llegada a la costa no supuso ningún consuelo para los expedicionarios. Divisaron el golfo de México en algún punto entre el rio San Marcos y la bahía de  Apalachicola, una zona pantanosa de pequeñas calas y ensenadas de aguas poco profundas ,en las que la posibilidad de que algún barco pudiera acceder era prácticamente  nula, debido a la presencia de afilados arrecifes.

 Bahia de Apalachicola.


  Tras días de larguísimas etapas de marcha,combates con los indios, enfermedades y hambre, los expedicionarios habían llegado a un callejón sin salida. Llevaban cuatro meses separados de la flota, y las perspectivas para un reencuentro y un rescate no eran nada buenas.


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